Hay cícadas que caben en una maceta y hay cícadas que dominan un paisaje. La Macrozamia moorei pertenece al segundo grupo: es una de las cícadas más grandes de Australia y una de las más imponentes del mundo. Esta guía explica de dónde viene, cuánto frío aguanta, cómo cuidarla y qué precauciones tomar.
Origen
Es nativa del este de Australia, en Queensland y Nueva Gales del Sur. Crece en bosques abiertos de eucalipto, sobre suelos pobres y bien drenados, en un clima de lluvias irregulares e incendios periódicos. Esa historia explica su resistencia.
Tronco y hojas
El tronco es cilíndrico, robusto y de color oscuro, cubierto por las bases persistentes de las hojas viejas, lo que le da una textura rugosa y muy primitiva. En ejemplares viejos puede ramificarse. Según las descripciones habituales, el tronco puede llegar a varios metros en su hábitat natural. Las hojas son pinnadas, de hasta 1,5 a 2,5 metros, con foliolos rígidos y puntiagudos de verde oscuro a verde azulado, dispuestas en una corona simétrica.
Sexos separados
Es una planta dioica: los conos masculinos son alargados y los femeninos más gruesos y cortos. Las semillas maduras de los ejemplares femeninos son de color rojo brillante.
Frío
Es más resistente de lo que su aspecto sugiere. Se cita una tolerancia de hasta -5 a -6 ºC, lo que la hace viable en buena parte de la costa mediterránea y en zonas protegidas del interior. Como con cualquier cícada joven, los primeros inviernos son los más delicados.
Sequía y suelo
Su tolerancia a la sequía es excepcional. Almacena agua y nutrientes en el tronco y en la raíz pivotante, por lo que necesita muy poco riego una vez establecida. Tolera suelos pobres, rocosos y de pH variable. La única exigencia crítica es el drenaje: no soporta el encharcamiento.
Precaución: toxicidad
Todas las partes de la planta son tóxicas si se ingieren. Los pueblos aborígenes australianos desarrollaron técnicas complejas para procesar las semillas y eliminar las toxinas. En jardín, el riesgo real es para niños pequeños y mascotas. Conviene situarla fuera de su alcance y evitar que se mastiquen semillas o partes de la planta.
Crecimiento
Es lenta. Como todas las cícadas, exige paciencia: el valor de una pieza así está en los años que tarda en formarse, no en el tamaño de compra.

